Una búsqueda del tesoro para el cumpleaños de los niños

Ilustración de un paisaje

Una búsqueda del tesoro es uno de los juegos que mejor funcionan en un cumpleaños. Hay un misterio, hay pistas, y los niños corren de un sitio a otro sin darse cuenta de cuánto se mueven. Además, se prepara en muy poco tiempo y no necesita casi nada: papel, un lápiz, un cofre o una caja bonita y algo pequeño para el final.

Preparar el recorrido

Elegid un lugar que conozcáis bien, como el jardín, el patio de la casa o una zona tranquila del parque. Escribid cada pista en un papel y escondedla en un sitio diferente: bajo una piedra, detrás de un árbol, en una maceta o en un banco. Cada pista lleva a la siguiente. Antes de que lleguen los invitados, dad una vuelta para comprobar que no haya cristales ni nada peligroso en el camino.

Las pistas pueden ser adivinanzas, dibujos o pequeñas rimas. Para los que aún no leen, usad imágenes: un dibujo de un árbol, de una fuente o de un columpio. Los mayores pueden descifrar un código sencillo o resolver un acertijo. Mezclar tipos de pistas hace que cada niño encuentre algo a su medida y que nadie se aburra.

Dividid a los invitados en grupos pequeños, cada uno con un adulto o con un niño mayor que lea las pistas. Así nadie se queda atrás y no hay carreras desordenadas. Si hay mucha diferencia de tamaño, los pequeños pueden ir de la mano de un adulto, mientras los mayores buscan por su cuenta y vuelven a contar lo que han visto.

El tesoro final

El tesoro puede ser un cofre con monedas de chocolate, piedras pintadas, pegatinas o una bolsa de golosinas para repartir. Lo importante es que haya para todos por igual. Añadid un pequeño mapa que los niños puedan llevarse a casa, o un diploma de exploradores, para que el recuerdo dure más que la tarde.

Si llueve, la búsqueda funciona también dentro de casa, con pistas escondidas bajo los cojines, en los libros o en el armario. Después de la aventura, la merienda sabe mejor. Y cuando los invitados se van, los niños suelen pedir otra vez el mismo juego, con nuevos escondites, así que guardad bien el cofre para la próxima vez.